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Santiago de la Ribera

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Amanece

jueves, 8 de julio de 2010

El camachuelo Trompetero

Murcia es la única provincia de España que aun no tiene un solo kilómetro de vía de tren electrificada. Ítem más: el ferrocarril de Albacete a Murcia sigue siendo de vía única. Saco esto a colación porque ayer, cuando volvía del exilio, me crucé con un mercancías echando humo negro por la locomotora diésel que tiraba del mencionado tren. Un rato después, ya a la altura de Cieza, conseguí oír el programa de Pablo Molina, Talante Total, en el que habitualmente se habla de este pajarraco que quiere condenar, con la ayuda de una pandilla de vagos que se hacen llamar ecologistas, a nuestra región al estancamiento y al subdesarrollo de peineta y pasodoble.


Murcia tiene el mejor puerto natural de todo el Mediterráneo, que es el puerto de Cartagena y que, de ampliarse adecuadamente, permitiría a la región un desarrollo económico mucho mayor. Si a esto sumásemos unas comunicaciones por ferrocarril en condiciones, el desarrollo sería mucho mayor por permitir el acceso de las mercancías del puerto de Cartagena a toda España y Europa.

Bueno. Pues todo este desarrollo esta parado porque el único sitio por donde puede crecer el puerto de Cartagena en la llamada dársena del Gorguel, una nueva y moderna dársena de contenedores que está en proyecto y que permitiría la mencionada expansión y que se ha visto paralizada porque ¡Bondad graciosa! el pajarraco este, que ni es autóctono (porque vienen del Magreb), que es invasivo y que vive en España  desde mediados de los años 60, está protegido por no se sabe que estupidez política de los años 90 y que seguro que en su país de origen, ni está protegido ni se andan con tonterías

Cuando me entero de este tipo de noticias, me hierve la sangre. Soy defensor de que se respete el medio ambiente y que se proteja a las especies, que como la ballena, lo necesitan. Pero esto supera el grado de estupidez permisible, porque, insisto, es una especie invasiva. Sería como proteger a la cucaracha marroquí a al piojo que habita todos los otoños las cabelleras de nuestro hijos.

Puede que lo que voy a decir suene políticamente incorrecto pero, sinceramente, me importa un bledo, como diría Rhett Butler. Si yo fuera Ramón Luis Varcarcel, ya habría emitido un decreto dando a los ecologistas en acción o en lo que sea, un plazo de dos meses para retirar de la zona del Gorguel los nidos y colonias de estos pajarracos y a continuación comenzaría las obras de la ampliación del puerto de Cartagena.

¿Por qué no lo ha hecho? nos podemos preguntar. La respuesta es fácil. Somos prisioneros de nuestra propia estupidez.  ¿Se planteó el progresista gobierno de la República Popular de China que habría especies que desaparecerían al construir la presa de las Tres Gargantas? NO. porque el "pueblo" necesita electricidad. ¿Se ha planteado alguna vez el democrático gobierno de Fidel Castro dejar de construir un puerto deportivo o un hotel de megalujo cargándose corales milenarios para que algunos europeos y americanos de dudosa moral vaya a beneficiarse a las compañeras de la revolución? NO porque es bueno para los bolsillo de los Hermanos Castro.

¿Qué ocurre entonces?¿Por qué ellos si y nosotros no? pues porque somos prisioneros de nuestra propia estupidez, vuelvo a repetir. Porque nuestros políticos tienen miedo de que esto afecte a su popularidad por ser de derechas. Sí, sí, de derechas. Que no pasa nada por serlo y por decirlo.

Si Ramón Luis Varcarcel hiciera como he expresado más arriba, es cierto que los ecologetas se pondrían como fieras a berrear contras las obras del puerto. Habría manifestaciones con ecologistas y colectivos anti sistema importados desde todo el mundo para detener las obras. Se orquestaría una campaña de desprestigio en los medios afines al gobierno socialista. El País y Público verterían ríos de tinta y la plataforma mediática socialista (Cuatro, la Sexta, Tetacinco y alguna más) se rasgarían las vestiduras....Puede que incluso Buenafuente y el Gran Woyaming vinieran a nuestra maravillosa tierra a insultarnos y llamarnos asesinos de pajaritos (eso si....si el pajarito está dentro de la tripita de una niña de dieciséis años....Entonces es un método moderno de prevención de un embarazo no deseado).

Pues yo creo que si estuviera en el pellejo del Señor (y lo escribo con mayúsculas a propósito) Varcarcel, asumiría el riesgo y construiría el puerto con o sin camachuelos. Al fin y a la postre, el electorado Murciano es básicamente del PP. Está por el desarrollo de la región y, lo que es más importante, va a agradecer que se cree una nueva infraestructura que permitirá crear empleo y, por tanto, riqueza en la región.

Si, como he sugerido antes, se da la posibilidad a los ecologistas de que se lleven a otro lugar a esos pajaritos tan monos, incluso se les ofrece otro barranco reseco, que al parecer es lo que les gusta, y en Murcia y Cartagena los hay a montones, y una vez hecho esto se comienza a construir el puerto, no veo yo donde está el problema. Si a posteriori los ecologistas quieren protestar, la respuesta es bien sencilla: ustedes han tenido la oportunidad y los medios para retirarlos y no lo han hecho, luego la responsabilidad es suya y sólo suya. De esta forma el argumento se vuelve contra ellos y, como quiera que, debido al Cambio Climático, el camachuelo ya está invadiendo el delta del Ebro... Pues no creo que el problema sea para detener el progreso.

 Don Ramón Luis: Coja usted el toro por los cuernos como ha hecho, muy bien por cierto, con lo del aborto y háganos el puerto. Cartagena y Murcia lo necesitan.

2 comentarios:

  1. Y yo que había leído alguna referencia al camachuelo trompetero entre oyentes asiduos de esRadio y me creía que era una alusión sarcástica a... ¡sabe Dios!, porque no tenía ni idea de que existiese este pajarito tan simpático. ¡Joooder con el trompetas este que se podía haber quedado en el desierto! Y qué idiotas son los políticos. Un saludo

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  2. Hola Altina:
    Pues si, es algo increible. Están impidiendo el desarrollo de la región por culpa de una cucaracha voladora.

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